La puta depresión

 Te imaginas?

Todo el mundo sabe; todo el mundo tiene consejos; todo el mundo “aporta”; todos quieren ayudarte. 

Todos no tienen ni puta idea. 

Y punto. 

La depresión. Quizás el comienzo sería decir qué es. No lo sé. No soy capaz de definirla. Sé que a cada cual que la padece, se le presenta de una forma diferente. No puedes escribir un manual sobre cómo es. Quien lo haga, es auténtica basura. O la vives o cállate. Y si la vives, sabes que no puedes juzgar a otros que la hayan tenido. Tiene cosas comunes, claro. Pero su desarrollo ocurre, de un modo sinisestro, diferente en cada caso. 

Existe gente valiente. Mucho mejores que yo. Como Rodrigo Valdés (https://www.instagram.com/rodriivaldes_?igsh=MXEyaTdqaDVmaWxicw==). Personas que mientras yo la sufría, mientras pensaba en cómo evitarles a “los míos” esto, él escribía y publicaba su experiencia. Por favor, leedlo. A veces la vida es tan maravillosa que te cruza en el camino con personas especiales como él. Gracias. Desde la lejanía ahora, te lo digo, te quiero. 

Pero otros hemos tenido la “suerte” de que lo que nos rodeaba nos pedía explicaciones, responsabilidades. Nos exigía un cierto nivel de comportamiento. Nos culpaba de determinados actos o actitudes. Nos hacía protagonistas de los males que en cascada caían sobre nosotros, uno tras otro. Daba igual. El problema eras tú. “Siempre igual”, “toda la vida lo mismo”, “es que no vas a cambiar”, “ahora eres padre, tú sabrás”, “eres tú el que se quiere quitar la vida, así que tú sabrás”. Que bonitas palabras (por cierto, literales), para decir a alguien con depresión. Verdad?

Me ha costado mucho. Me cuesta mucho. Llevo 3 años ya intentando escribir el libro. O terminarlo. La mitad está escrito. Volver a él para acabarlo es una auténtica tortura. No es fácil. Supone revivir. Pero lo haré. Algún día lo haré y saldrá. Venderé cuatro ejemplares, y me da igual. El objetivo no es ese. Es, simplemente, hacerlo. Y si a alguien le viene bien, aunque sea en lo más mínimo, qué bueno será. Yo leí mucho. Y me ayudó siempre. Ahora tengo miedo de releer esos libros. Porque sé dónde estuve. Porque sé qué suponen. Pero fueron pura magia. Gracias a aquellos que escriben sobre ello. A los valientes que son mejores que yo y les importa una mierda qué digan, qué opinen. 

Me queda un último aviso. A aquellos que vais opinando de los demás sin tener ni puta idea. No merecéis esto que llaman vida. Sois basura que resulta un obstáculo para el porvenir humano. Hacéroslo mirar. 

Mientras esperas, gracias también a ti. Cuando sea valiente publicaré todo lo que fue. Explicaré mi perspectiva de esta maldita lacra. O al menos expondré mi vivencia. Ojalá te ayude. 

Gracias. 


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